miércoles, 30 de julio de 2014

Meterse en esta joda es un complique

Al igual que muchos otros, a lo largo de la existencia de la publicidad, desde que era tan solo un niño me dejé deslumbrar por la magia del ambiente publicitario y el glamour de un mundo en donde las ideas eran más importantes que cualquier cosa en el mundo. El hecho de ver en televisión un comercial salido de mi cabeza, escuchar una cuña (comercial en radio para el que no sepa qué es) que yo escribí o ir por la calle y decir "ese increíble aviso... ¡Es mío!" son ideas que excitan mi imaginación desde hace años y por eso decidí estudiar Publicidad.

Durante la carrera (entiendase el periodo universitario) uno se va dando cuenta que este oficio es todavía más divertido y apasionante de lo que se creía al principio y se va enamorando uno más y más de la profesión.

Desde que entré a estudiar, mal que bien he estado metido en trabajos que tienen que ver con el gremio, con una que otra excepción debido a la necesidad de seguir pagándome la carrera (que apropósito, también he tenido que aplazar varias veces), algunos de esos trabajos que sí tienen que ver con el medio se los dejaré a continuación para que veas que no es exageración mía si digo que "Meterse en esta joda es un complique".


  1. "Profesional en el área de prensa" (free press).
    Lo que significaba que tenía que escribir boletines de prensa sobre diferentes temas y dirigirlos a los directores de área, periodistas y presentadores de los diferentes noticieros, magazines, emisoras y periódicos del país con el fin de hacer que hicieran notas de mis clientes. Una experiencia increíble de la que tengo grandes recuerdos y aun más importante aprendizajes.
  2. Ejecutivo de cuenta.Un cargo que realicé en varias empresas y en el que disfruté de conocer gente "importante" de muchas empresas y sobre todo conseguir que creyeran que necesitaban lo que yo les estaba ofreciendo. Una experiencia divertida en la que pude hacer uso de mi capacidad de "echar labia" y en la que odié tener que usar vestido de paño y corbata todos los días (aunque me veo increíble).
  3. Asistente de mercadeo (y diseñador).
    Si, así como lo oye señora ama de casa (entiéndase todero y por los mismos mil pesitos), un cargo que además de enfrentarme con una de esas personas que no tienen la menor idea de ser jefe, fue una experiencia en la que me di cuenta de mi nivel de tolerancia hacia los proveedores. También tuve la oportunidad de diseñar piezas y coreografiar eventos desde Bogotá a lo largo de todo el territorio nacional (lo que no es nada fácil) y hasta de practicar el inglés.
  4. Community Manager.Acá la cosa ya empieza a cambiar, me he desempeñado en este cargo durante algún tiempo y de hecho lo hago como freelance también. De este cargo me encanta el poder generar contenido de valor y así interactuar con los usuarios de una marca (la comunidad). Eso sí, el que les diga que es fácil ,les está diciendo una mentira gigantesca, es un cargo de cuidado en el que todo lo que se diga puede afectar directamente a la marca. Sin embargo puedo decir que es una experiencia increíble.
  5. Creativo copy digital.¿Suena lindo no? Este cargo es para mi el primer paso para llegar a ser lo que realmente quiero llegar a ser, es la oportunidad de empezar a hacer nombre en el medio de la publicidad que es finalmente lo que me gusta, lo que me apasiona, lo que realmente disfruto.


El punto es, y por eso fue que les eché este carretazo, que aunque el medio de la publicidad es un lugar incierto y tan difícil de acceder, no es imposible, hay que seguir golpeando puertas, aprender de personas que de verdad les aporten conocimientos, aprender de los errores y no dejar de luchar por ese sueño.

Hay gente que dice que la publicidad es una puta, quizás, pero yo personalmente creo que la publicidad es una novia, una novia que te tratará mal si la tratas mal y que te enamorará cada día si te dedicas en cuerpo y alma a ella, una novia que te seducirá por mucho tiempo si te tomas el tiempo para explorarla, si la amas de verdad.

¿Aún no sabe quién soy yo? descúbralo aquí.

¿Quiere ver lo que he hecho con mi vida? aquí lo tiene.

viernes, 21 de marzo de 2014

Vuelvo a casa

Es probable que haya podido tener el tiempo para escribir, sin embargo muy a mi pesar utilicé ese tiempo para realizar otro tipo de actividades que si bien podrían llamarse "lúdicas" no dejan para mi futuro más que experiencias mundanas (cosa que realmente me encanta).
Ahora bien, como estudiante de publicidad promedio que tiene que trabajar para pagar su universidad y que tiene que estudiar para avanzar en su vida profesional, es probable que no sea muy bueno el hecho de que me haya quedado sin trabajo y que además el último semestre que me queda lo haya tenido que aplazar por lo que es lógico que tampoco voy a estudiar. La cuestión es que mientras busco trabajo decidí que voy a volver a realizar actividades que me gustan, como dibujar y escribir; esta última será evidente en este blog en donde trataré de hacer publicaciones frecuentemente y por qué no, contarles cosas que me suceden... Aprovecharé el tiempo para hacer cosas que me llenen y las compartiré.
Así que hoy vuelvo a las líneas, al color y a las letras.
Bienvenidos.

domingo, 2 de febrero de 2014

El día que fui papicultor

Cierto día, mientras pasaba la tarde de un miércoles con mi novia luego de hacer algunas vueltas y cotizar tatuajes y mientras descansábamos del agobiante calor del día recibí una llamada de uno de mis mejores amigos de toda la vida.

Felipe, (uno de los tres Felipes a los que toda la vida les hemos llamado simplemente Pipe) un ingeniero agrónomo bastante pilo de la Universidad Nacional y del que esperamos grandes cosas por su devoción a su carrera estaba desde hace unos meses al frente de un proyecto que tenía que ver con papa, ese mágico tubérculo que todos hemos tenido la oportunidad de degustar en diferentes presentaciones gracias a nuestras raíces chibchas y su versatilidad en la cocina de nuestro país.

Pipe en su llamada me preguntó que iba a hacer yo al día siguiente porque si no estaba muy ocupado quería que lo acompañara a recoger el producto del trabajo al mejor estilo de los campesinos del gremio de los comúnmente llamados paperos, o sea... iA cosechar papa carajo!

Desde el principio la idea me pareció interesante, no solo por el hecho de tener material para escribir para ustedes, sino porque representaba una aventura que hasta el momento no había tenido la oportunidad de vivir, así que mi respuesta fue un rotundo SI, que vino acompañado de algunas risas con un tono de incredulidad por parte de mi novia al explicarle cual era mi plan.

La expedición comenzaba a las 6 de la mañana, hora a la que Pipe me recogería para comenzar con el viaje. A las 5 de la mañana ya estaba despierto, me bañé, me vestí, escogí ropa con la que me pudiera ensuciar a placer y llenarme de tierra por completo, la puse en la maleta junto con el desodorante y desayuné. Con la puntualidad característica de un cobrador de la mafia rusa, Pipe llamó de nuevo a mi celular y me dijo "chinaso ya estoy en su portería", así que sin más me despedí de mi madre y me fui a trabajar.

En la avenida Boyacá cogimos un bus hasta la 13 en donde tomamos un intermunicipal que nos llevaría a Mosquera a las afueras de Bogotá, de hecho antes, en donde queda una propiedad de la universidad anteriormente mencionada. Al llegar esperamos a Felipe (otro Felipe, compañero de proyecto de mi amigo), la idea era caminar desde la entrada hasta el lugar en donde estaba el cultivo, sin embargo existen bicicletas que al parecer son comunitarias, ok, tal vez no lo son pero igual las tomamos y luego de 15 minutos de viaje por un camino de adoquín rodeado de campo y animales silvestres que al parecer son curies y aves migratorias de especies que no sabría identificar, los dos Felipes y yo llegamos a nuestro lugar de destino.

Luego de cambiarnos de ropa y ponernos el respectivo bloqueador solar (Ya que al menos yo no dejo de ser un rolo dándomelas de campecino y prefería evitar las quemaduras del sol) salimos a cosechar.

La cosa era así... Teníamos que recoger la papa y clasificarla en 4 diferentes grupos, "la gruesa" (La papa más grande de un tamaño considerable), "la pareja" (De tamaño promedio), "el riche" (nombre que se le da a la papa más pequeñita, para que entiendan papas bebés y/o con problemas tempranos que crecimiento, o sea enanas) y por último las "picadas" y "rajadas", papas que se volvieron el hogar de gusanos y algunas que además resultaron cortadas por el azadón y que no son estéticamente aptas para ser vendidas (Como la ven, le hacen el feo a las feas). Luego del proceso discriminarorio de clasificación, se hacen los bultos y se pesan, para que todos pesen 52 kilos. A propósito, aunque no lo crean, este flaco se echo dos bultos al hombro (jajajaja tenía que chicanear).

Ahora bien, en la mañana hicimos un buen tiempo, trabajamos duro, fumámos en el break, volvimos a trabajar y apilamos bastantes bultos antes de salir a almorzar, la verdad hicimos un muy buen equipo.

El almuerzo no pudo ser mejor, una carne asada muy blandita de buen tamaño, arroz blanco, lentejas, ensalada roja y papa sudada producida en el mismo campo en el que había pasado mi mañana trabajando, no solo era deliciosa, de hecho estuvo perfecta.
Al terminar el maravilloso almuerzo y luego del respectivo cigarrillo volvimos al trabajo donde la operación se repitió,clasificar, apilar y hacer bultos.
Al terminar el jornal respete más a esas personas que dedican sus días al campo, a los campesinos de mi país, que mal pagos, mal cuidados por el gobierno, sub estimados por las gentes de las ciudades que no se dan cuenta que toda esa comida que comen llega a sus mesas por el esfuerzo, la dedicación y el sudor de aquellos que se levantan antes de salir el sol para trabajar la tierra, respete más nuestro origen indígena y campesino, una experiencia que desde todo punto de vista todos deberíamos vivir alguna vez